En el último trimestre, las autoridades del sector han implementado nuevas regulaciones para la ejecución de infraestructura eléctrica en edificaciones, industrias y espacios públicos, con el objetivo de elevar la seguridad y reducir riesgos asociados a sobrecargas, fallas de instalación y materiales defectuosos.
Entre los cambios más relevantes están:
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Mayor exigencia de certificación de cumplimiento de obra eléctrica.
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Supervisión continua por ingenieros colegiados durante la ejecución.
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Uso obligatorio de materiales certificados y equipos de protección actualizados.
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Protocolos más estrictos de pruebas antes de la entrega del proyecto.
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Auditorías técnicas posteriores a la puesta en marcha.
Estas normativas buscan estandarizar los procedimientos y garantizar que todas las obras eléctricas cumplan con los niveles de seguridad requeridos para proteger tanto a los usuarios como a las infraestructuras.
Las constructoras y empresas del rubro eléctrico destacan que estas medidas impulsan la profesionalización del sector y favorecen la contratación de empresas con experiencia comprobada, capacidad técnica y certificaciones vigentes.




