Durante el último año, las empresas de los sectores retail, industrial, educativo y logístico han elevado considerablemente su inversión en mantenimiento eléctrico preventivo, motivadas por la necesidad de evitar interrupciones inesperadas y asegurar la continuidad operativa.
Entre los servicios más solicitados se encuentran:
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Inspecciones con cámaras termográficas
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Evaluación de cargas y calidad de energía
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Mantenimiento de tableros eléctricos
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Revisión de protecciones y coordinación de interruptores
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Corrección y nivelación de sistemas de puesta a tierra
Las estadísticas muestran que el mantenimiento preventivo puede reducir fallas en un 60% y prolongar la vida útil del sistema eléctrico hasta en un 35%.
Empresas del rubro coinciden en que el enfoque preventivo se ha convertido en una estrategia clave para evitar incidentes técnicos, riesgos eléctricos y paradas operativas que pueden afectar gravemente la productividad.




